¿Planeas un viaje al sudeste asiático? ¿sola? Quizás te preguntas qué llevar, qué es aquello que no te puedes olvidar y qué cosas deberías dejar en casa… ¿Es la mochila de una viajera para el sudeste asiático diferente a la de un viajero?

En esta entrada tienes todos los secretos de cómo debe ser la mochila de una viajera.

Hace un año preparaba mi mochila para ese gran viaje del que sólo sabía el primer destino: Bangkok. No llevaba billete de vuelta y eso me daba libertad. Desconocía el tiempo que estaría en Tailandia, el dinero que me gastaría y la ruta a seguir. Características de un viaje que hacía más complicado,  si cabe, la preparación de mi mochila. Allá por abril del año pasado, escribí una entrada al respecto y he de decir que, pese a lo primeriza que era, pude sentirme orgullosa de mi selección.  Por supuesto hubo errores y, por eso mismo, escribo hoy esta entrada. Mi viaje se limitó al sudeste asiático por lo que mis consejos van específicamente dirigidos a esta zona o zonas con climas similares.

LA MOCHILA DE UNA VIAJERA PARA EL SUDESTE ASIÁTICO (VERSIÓN 2.0)

CARACTERÍSTICAS DE LA MOCHILA

La mochila cuanto más pequeña y más ligera, mejor. Es un topicazo, y no es fácil conseguirlo, pero he visto a gente (generalmente chicas) realmente desquiciada con su mochila. Un tamaño adecuado es una mochila de 40 litros y máximo 10 kilos de peso. Yo llevé así y, en  muchos momentos, 10 kilos se hacían pesados. Mi próximo objetivo es llevar 8 kilos.

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Ya vimos en la entrada de la peli de Wild, los problemas de una mochila grande…

Amo mi mochila y la quiero tanto porque tiene una apertura central, se abre como si fuese una maleta, lo que te permite acceder con la  misma facilidad al fondo de la mochila que a la parte superior. Las mochilas con únicamente apertura superior son agobiantes.

mochila con apertura delantera

Mochila con apertura delantera

Lleva un protector impermeable de mochila.

Es algo que yo olvidé y que eché de menos muchas veces. Llueve mucho, y a menudo, y todas tus posesiones están en el interior. Además, dejarás la mochila en cualquier lado y no todo estará impoluto

Todavía me acuerdo de mi amiga Ana (y seguro que ella también se acuerda) recogiendo su mochila del maletero del autobús totalmente impregnada en aceite de pescado, su protector la salvó de mucho. Tuve suerte de que no fuese mi mochila.

Incluye una mochila de mano.

Yo llevé mochila de cuerdas y en varios momentos se me hizo pequeña (hay que tener en cuenta que, al principio, llevaba ordenador y reflex). Habrá muchos momentos en los que no querrás llevar toda la mochilota  (cuando te vas del hostal, cuando te trasladas…). En esa mochila llevarás todo lo de valor y de lo que no te desprenderás. Por eso durante el viaje con un amigo la denominamos, la lifebag (mochila de la vida). Una buena opción es una mochila totalmente impermeable como ésta.

¿La bolsa o la vida? La vida…la vida…

trekking

Habrá en ocasiones que prefieras llevarte una mochila más pequeña, como en un trekking. Yo me tuve que llevar la grande…

 

ROPA

Muchas veces a lo que más importancia se le da y la que menos la tiene.

Lleva buena ropa técnica.

Asegúrate de llevar unas zapatillas y unos pantalones de trekking,  un buen impermeable (mejor si tiene las cremalleras selladas), unas buenas chanclas (las usarás más de lo que crees y no siempre es fácil encontrar tallas de mujer si tienes los pies algo “grandes”, con todo lo raro que es ese concepto estando en un país donde la gente es pequeñita), unas gafas de sol y una toalla de microfibra tamaño normal. No te olvides del bikini 🙂

Incluye UNA ropa de abrigo.

Tienes que encontrar el equilibrio justo entre que sea abrigada y que no ocupe mucho. Es importante que elijas bien porque allí no es tan fácil comprar ropa de abrigo. Normalmente no necesitarás más que eso (a no ser que vayas a hacer algún trekking a la montaña, para lo que te cederé mi truco luego).

ropa de abrigo para volcán Ijen

Esta era mi ropa de abrigo…

Pantalones yo llevé cuatro de cada, pero mi consejo es que lleves un par de leggins (más los de trekking) y listo. Allí tienes pantalones, y camisetas, que se adecuan mejor al  clima y son muy baratos. No te compres ropa para el viaje (a excepción de la de abrigo, la impermeable, de trekking o calzado) ¡allí todo es más barato!

En la mochila de una viajera siempre recomiendo un pañuelo. Sirve para todo, desde darte un toque femenino, hasta cubrirte para entrar en templos y mostrar respeto o taponar una herida en caso de emergencia. 

pañuelo

¿Un extra? Una camiseta ligera y transpirable de tres cuartos si vas a visitar países musulmanes. Puede ser algo así como de lino. Allí te sentirás incomoda vistiendo de tirantes y no es tan fácil encontrar algo de ropa intermedia. ¿Has leído mi experiencia en Banda Aceh,  Indonesia?

¿SACO DE DORMIR SÍ? ¿SACO DE DORMIR NO?

La eterna pregunta. Mi respuesta es que depende de tu tipo de viaje. Si no acampas, y vas a hostales de precio medio, no lo necesitas para dormir. Pero si acampas o vas a hostales de categoría más baja te lo recomiendo. No siempre todo está tan limpio como debe y viene bien dormir sobre algo tuyo. Además, yo me lo llevaba a los trekking de montaña, cuando llegábamos a destino hacía frío, el cuerpo se enfría tras el esfuerzo y necesitas más ropa:  el saco me ha salvado de muchas.

KIT DE SUPERVIVIENTES

Miscelánea de objetos que quizás no utilices nunca pero que viene bien tener a mano: imperdibles, mosquetón, linterna (genial si es dinamo pues no necesita pilas, aunque perfecto si te la puedes poner en la cabeza ya que habrá ocasiones en las que necesites la luz y las manos), gomas, set de costura, candado para los lockers y una guía de viajes. Siempre viene bien llevar algo de cuerda (es una forma perfecta para enganchar la mosquitera).

 

¿MOSQUITERA SÍ?¿MOSQUITERA NO?

Pues depende de ti, de tu viaje y, de nuevo, el grado de confort de tu viaje. Yo la llevé y no me arrepiento. Normalmente, en los lugares con riesgo de malaria todos los hostales cuentan con mosquitera. Viene muy bien para dejar a tu piel descansar del repelente de mosquitos DEET, que es bastante agresivo. Hay que pensar, además, que sirve para aislarte de todo tipo de animales…

En Taman Negara, la selva de Malasia, me sirvió para, en un refugio, aislarme de unas arañas peludas que no parecían nada amigables.

NECESER Y BOTIQUÍN

Antes de irme escribí una entrada específica sobre el neceser y botiquín de una viajera y confirmo que la selección fue un éxito. Puedes leerla aquí y después continuar con esto.

Sin embargo, hubo cosas que, visto ahora quitaría y otras que añadiría.

Fallos

Fortasec:

“Tratamiento” para la descomposición. Horrible.

Tomé tres (uno cada 8 horas) porque tenía un trekking por la montaña de Laos y no quería… bueno, imaginad. Aguanté el trekking, sí, pero a la vuelta me pasé una semana en el baño porque el tratamiento me llevó al efecto contrario. Me juré que NUNCA más volvería a tomarlo.

Tijeras curvas: Son útiles, y si la curva es pequeña cumplen la normativa del avión, pero, aún así, es probable que en algún vuelo te las acaben tirando.

Aciertos

La copa menstrual:

Cuando no encuentras tampones o 10 tampones cuestan 10 euros (en Bali, por ejemplo), cuando el autobús decide no parar en 14 horas y estás con la regla, te alegras de usar copa menstrual. (Puedes comprarla aquí y leer más respecto a ella en este artículo sobre viajar con la regla).

Laurimic:

Antifúngico. Cuando las condiciones higiénicas, el calor y el sudor hace vulnerable tu zona más íntima, te alegras de llevar unos óvulos antifúngicos que alivien el picor.

Monurol:

Cuando, de nuevo, las condiciones higiénicas hacen que mear sea un suplicio, te resulta tan fácil librarte de él como tomarte dos sobres. No quiero pensar qué hubiese sido de mí cuando comenzó ese dolor agudo en un hostal de Camboya.

monuro

¿Algo por añadir?

Añadiría una copa menstrual extra o unas pastillas desinfectantes (no siempre es fácil desinfectarla).

Todos los viajeros que conocí me hablaron de los antihistamínicos, aunque muchos de ellos me aseguraban no saber cómo usarlos. Si los llevas, infórmate de cómo usarlos ya que en una situación de emergencia no se te iluminará la bombilla. Yo no llevé ni los necesité, pero es una opción interesante por si algo desconocido te da reacción.

Los mochileros actuamos como un equipo cuando a otro mochilero le ocurre cualquier cosa. Así que si te ocurre algo para lo que no estás preparada, simplemente pregunta a alguien. Es probable que tenga algo con lo que ayudarte.

LOS APARATOS ELECTRÓNICOS

Mi desesperación. Lo admito. La mayor parte de mi peso se lo llevaba este apartado. Lo necesitaba todo para escribir el blog, mantenerme comunicada y actualizar las redes sociales. Pero todo era muy pesado. Un engorro. Por suerte, o por desgracia, fue el propio viaje el que fue mostrándome el camino. Llevé móvil, cámara compacta digital, cámara reflex, un ordenador netbook y un libro electrónico. Con sus respectivos cargadores. Una locura.

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Me robaron la cámara compacta y mi ordenador se estropeó. Fui perdiendo letras, y mis post en facebook cada vez eran más incomprensibles.

Todavía continuo pensando cómo lo haré para encontrar la mejor forma. Lo admito. Pero te adelanto que empieza por cambiar el ordenador por una tablet y olvidarme del libro electrónico. ¿La cámara compacta? De tenerla… la cambiaría por cámara deportiva tipo GoPro. La fotografía se ha convertido en parte de mi viaje, por lo que la cámara reflex es necesaria, eso sí, tengo la suerte de que es bastante pequeña y manejable.

¿Después de esto?¿Has empezado ya a preparar tu mochila?

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