¿HAN MUERTO LOS BLOGS? Cartas para mí

No sé cuánto tiempo hace que no pasaba por aquí. ¿Para qué? Me pregunta algo dentro de mí. Sigo existiendo, dudando, viviendo y, algunas veces, todavía viajando. Sin ir más lejos, el año pasado me compré una furgoneta antigua... y tardé cinco meses en llegar con ella, sola, hasta Turquía. Tardé un mes en volver. Sin embargo, se me fueron acabando las ganas de contar. De compartir(me).

¿Por qué? No lo sé.

viajar sola en furgoneta a Turquia.  Bulgaria
Fotito en Bulgaria, en mi viaje sola en furgoneta a Turquía

Supongo que sentí que los blogs habían muerto, que queríamos fotos bonitas, vídeos supereditados y lugares de ensueño. Mi furgoneta y, por qué no, mi viaje, distaba bastante de ser algo parecido a todo aquello que envidiaba en Instagram.

Furgoneta camperizada no instagrameable
Una furgoneta camperizada poco instagrameable
Furgo camperizada no instagram
Bolsa de agua cero recomendable para camperizar. El calor la rompió xD

Pensé, varias veces, en escribir algunos de esos artículos con dudas y reflexiones, tan míos, pero me encontré preguntándome para qué. Quién los iba a leer, si los artículos más leídos del blog siempre eran aquellos con consejos y rutas marcadas. Aquellos que yo no tenía ganas de escribir... porque me sentía falsa e hipócrita.

Mentirosa.

Al fin y al cabo, yo descubría algunos lugares pero, casi siempre, visitaba lugares que yo también había leído en algún otro blog. El sentimiento de que iba escribiendo lo mismo que el resto fue creciendo. Somos demasiadas y hay gente que hace esto mucho mejor. Ya no interesa leer y yo no tengo nada que decir. Tanto contenido, tanto vídeo y tanto scroll. Tanto libro que leer. ¿Han muerto los blogs?

han muerto los blogs. Cartas para mí desde los Alpes

Hoy he abierto Dejarlotodoeirse como si no me perteneciese. No me importaban las estadísticas, los comentarios ni tenía una nueva idea. No venía con el pensamiento de escribir. He entrado como cada octubre.

Cada otoño, puntuales, Hostgator y Namecheap, me recuerdan que ha pasado un año y que si quiero conservarlo, tengo que volver a pagar mi dominio, mi hosting y este pequeño espacio que, hace tiempo, se llevaba parte de mis días. Cada octubre.

Toc,toc, ¿quieres conservarlo?

Y me toca replanteármelo.

El año pasado estuve a punto de cerrarlo. Para qué mantener algo abierto que no utilizaba y, seguramente, no volvería a usarlo. Para qué seguir pagando. Han muerto los blogs ¿no?

Aún así, pagué. Un ataque de nostalgia, morriña y cariño me impidió cerrarlo. Había demasiada información en esta web, demasiadas historias y pensamientos para borrarlas de un plumazo. Me di un año para organizarme. Revisar las fotos y bajarme a pdf todas las entradas.

Para mí sorpresa, lo hice. Tengo una carpeta con todo lo que he publicado. El octubre siguiente podría cerrarlo.

El tiempo tiene esa mala costumbre de no detenerse. Y aquí estoy en octubre, mirando el blog con la misma morriña, con la misma nostalgia. Preguntándome por qué y para qué escribía. Por qué dejé de hacerlo.

Me rio, porque las respuestas que me doy son contradictorias. Me digo que me sentía demasiado expuesta y, al mismo, que nadie me leía. Supongo que no tenía muy claro por qué escribía.

Curiosamente, el blog no está tan muerto como creía. He pasado varias horas leyendo entradas, artículos y reflexiones. Me sonrío. Recuerdo cosas que tenía olvidadas. De pronto, se iluminan rincones en mi mente. Son recuerdos. Como si esas letras fuesen un haz de luz de una linterna dirigido a zonas oscuras que no sabía que tenía.

Este blog es como la huella de mis experiencias. Mi memoria. También parte de mi vida.

El blog es casa. Tufa.

Y, por eso, he vuelto a pagar. He quitado todos los anuncios (o al menos todos los que he podido y he encontrado). Por que qué rabia me da que salgan en otros lados. No sé si han muerto los blogs. No sé si hay alguien ahí. Sinceramente, hoy al menos, tampoco me importa. Pues he pensado que, en el fondo, escribir aquí, es como enviarme cartas en el tiempo para mí.

si han muerto los blogs, esto son cartas para mí

He vuelto. Creo. No prometo nada. Estoy bastante estática, aunque la cabeza vuela cada cierto tiempo.

Será que estoy escribiendo. Mi segunda novela viene en camino. Si quieres saber más sobre la primera, con muchas cositas de mis viajes en Marruecos, Brasil y Argentina... puedes leer más aquí. Y si quieres comprarla, puedes hacerlo en este link.

vidas de gata

2026-10-26T14:40:47+01:00

About the Author:

¡Hola! Soy Patricia. Viajo sola desde 2014, cuando cargando mil miedos en mi mochila dejé mi trabajo en una farmacéutica y me marché al Sudeste asiático sin billete de vuelta. Ya he recorrido sola 4 continentes. Enamorada de viajar sola, lento y a dedo, y luchando por sentirme cada vez más libre, ahora me dedico a animar a otras mujeres a hacer lo mismo siendo cabeza y manos del blog Dejarlo Todo e Irse.

One Comment

  1. Anónimo at 15:41 - Reply

    Qué alegría volver a encontrarte por aquí. Para mi tus publicaciones son importantes. Nada que ver con mucho de lo que hay por ahí. Así es que te animo a que sigas, qué egoísta, eh?
    Tu primer libro es muy bueno, a la espera del segundo.
    Un fuerte abrazo

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